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  • hace 5 semanas

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Transcripción
00:00La llegada a la presidencia de Colombia de Abelardo de la Espriela ha encendido una discusión
00:04constitucional que ya alcanzó a México. De la Espriela es colombiano, italiano y de manera
00:11aún más peculiar ciudadano estadounidense por naturalización desde 2023. Aunque la
00:16constitución colombiana exige que el presidente sea colombiano por nacimiento, no prohíbe que
00:22tenga o que adquiera otra nacionalidad. En México vivimos bajo una ambigüedad semejante. La
00:28constitución exige ser mexicano por nacimiento para ocupar la presidencia, gubernaturas y jefatura
00:35de gobierno, pero su redacción deja sin contestar qué ocurre con quien ya posee o adquiere otra
00:42nacionalidad. Lo que ese silencio constitucional nos invita a reflexionar es qué tan despreocupados
00:48estamos con que quien encarna la soberanía de un estado mantenga al mismo tiempo un vínculo jurídico
00:54con otro. ¿Qué sucedería ante una crisis entre ambos países? ¿Qué lealtad prevalecería frente
00:59a un conflicto? Lo decía con desparpajo el secretario de Estado del presidente Woodrow
01:04Wilson, que para influir en el destino de México bastaba con controlar a un solo hombre, el
01:10presidente. Y lo decía mientras reconocía que Estados Unidos llevaba tiempo intentando imponer
01:15en nuestro país a un presidente norteamericano. Por eso, la presidenta Claudia Sheinbaum ha enviado
01:21al Congreso una iniciativa de reforma para que quien posea otra nacionalidad deba renunciar
01:26a ella antes de registrarse como candidato. Y ojo, que esta no es una discusión contra
01:33la doble nacionalidad, que en nuestro país lleva casi 30 años siendo legal, y una realidad
01:38para millones de mexicanos y sus familias. La discusión es si debemos exigir algo distinto
01:44a quienes pretenden representarnos y ejercer el poder del Estado. El muro contra el que chocará
01:50la reforma de Sheinbaum no será nacional, sino extranjero.
01:55Renunciar a una nacionalidad, o los derechos que derivan de ella, no depende solo de México.
02:01Cada país determina quiénes son sus nacionales, cuáles son sus derechos y bajo qué condiciones
02:07pueden perderlos. Es decir, la Constitución mexicana puede ordenar a un candidato renunciar
02:14a otra nacionalidad. Lo que no puede hacer es obligar a otro Estado a aceptar esa renuncia.
02:20El problema terminará matizado, pero se mantendrá abierto.

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