Imágenes captadas desde un helicóptero muestran la devastación provocada por las inundaciones repentinas que golpearon Nepal el 26 de agosto, con grandes cantidades de lodo avanzando por los valles.
El distrito de Rasuwa fue una de las zonas más afectadas tras el repentino aumento del río Bhotekoshi. En ese momento, las autoridades reportaban al menos 95 personas fallecidas y cientos más desaparecidas.