00:00preparados para manejar. La única vía efectiva para transitar de la selva a la civilización en
00:08el caótico ecosistema del tránsito es la implementación de un sólido programa de
00:14educación vial en las aulas. No se trata de enseñar a encender un motor, sino de forjar
00:21ciudadanos conscientes de su responsabilidad al volante. Un avance trascendental en esta
00:29dirección ha sido el programa piloto llevado a cabo por el Ministerio de Educación en ASUA
00:34durante el pasado año. Gracias a esa experiencia, los nuevos bachilleres del sector público que se
00:42graduarán este año obtendrán sus permisos de conducción, que es un requisito elemental para
00:49acceder luego a la licencia definitiva. Este mecanismo convierte la educación en un escalón
00:55obligatorio, no en un mero trámite. Un dato recientemente publicado resulta escalofriando.
01:02La mayoría de los conductores, tanto de vehículos como de motocicletas, son alfabetos o poseen una
01:10formación escolar muy precaria. A esa población no se les puede exigir que respeten reglas que
01:16ignoran, ni que adopten comportamientos alineados con la convivencia social. En este sentido,
01:23el Ministerio de Educación ha acertado plenamente al complementar las clases de educación vial con
01:31las de moral, cívica y ciudadanía. La decisión parte de una verdad irrefutable. Los problemas del
01:39tránsito, con su lacerante saldo de accidentes, muertes, heridos y daños materiales, son, ante
01:47todo, un subproducto de la falta de educación y de conciencia colectiva. Habrá que esperar algunos
01:53años para que la cosecha de estos bachilleres, formados integralmente en vialidad y ciudadanía,
02:01rinda sus frutos. Sin embargo, la siembra ya comenzó. Apostar por esta generación no es solo un
02:08acto de fe. Es la inversión más inteligente y sostenible que podemos hacer para lavarle al país
02:16el bochornoso lastre de la incultura vial y construir por fin un tránsito donde la prioridad sea la vida.
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