Tom Brady hizo una entrada digna del GOAT al llegar al estadio de los Raiders en Las Vegas, saludando a las personas presentes con total seguridad. Vestido completamente de negro, proyectó la imagen de quien está al mando mientras observaba de cerca la preparación del equipo y analizaba las próximas estrategias. Los aficionados no tardaron en notar que, a pesar de ser uno de los propietarios minoritarios de los Raiders, Brady sigue sin usar la jersey del equipo, un gesto que muchos interpretan como una muestra de respeto hacia las franquicias con las que construyó su histórica carrera. En su lugar, optó por un look completamente negro, con apenas un discreto logo de los Raiders.
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